No se yo

martes, 20 de mayo de 2008
- Sal de aquí por favor, que creo que vienen los mayores y odio que no me cojan despierto. -
En aquella habitación todo era tan pequeño... y tan grande lo que se le venía. Él hasta le había puesto un nombre, como solía hacer con todo, solo que este, no sabia explicarlo.
Se vió con unos pantalones enormes que llevar y tenía que llenarlos de apariencia 25 horas al día sin rechistar; y todo para que nadie tuviera que reprocharle nada. Y sabía a ciencia cierta que practicamente todo el mundo pasaba por su misma situación alguna vez, pero...

- Bah! que más da... -.