Nostalgias

lunes, 23 de junio de 2008

Quiero emborrachar mi corazón
para apagar un loco amor
que más que amor es un sufrir…
Y aquí vengo para eso,
a borrar antiguos besos
en los besos de otras bocas…
Si su amor fue “flor de un día”
¿porqué causa es siempre mía
esa cruel preocupación?
Quiero por los dos mi copa alzar
para poder así brindar
por los fracasos del amor…

Nostalgia de escuchar tu risa loca
y sentir junto a mi boca
como fuego tu respiración.
Angustia
de sentirme abandonado
y pensar que otro a tu lado
pronto… pronto te hablará de amor…

Hermano
Yo no quiero rebajarme,
ni pedirle, ni llorarle,
ni decirle que no puedo más vivir…
Desde mi triste soledad veré caer
las rosas muertas de mi juventud.

Gime, bandoneón, tu tango gris,
tal vez a ti te hiera igual
algún amor sentimental…
Llora mi alma de fantoche
sola y triste en esta noche,
noche negra y sin estrellas…
Si las copas traen consuelo
aquí estoy con mi desvelo
para ahogarlos de una vez…
Quiero emborrachar mi corazón
para poder así brindar
por los fracasos del ayer…

Nostalgia de escuchar tu risa loca
y sentir junto a mi boca
como fuego tu respiración.
Angustia
de sentirme abandonado
y pensar que otro a tu lado
pronto… pronto te hablará…


buikA

Detalles

jueves, 19 de junio de 2008
Voy a ordenarlas todas. Desde la primera "z" hasta la última "a". Aunque la parte difícil sea saber ordenarlas, el que habla siempre desde hipotéticas terceras personas, les dará su propio sentido.

Es demasiado pronto para hablar de ideas fijas. En ocasiones forman palabras de una complejidad enorme que acaban desvaneciéndose en síes y noes y viceversa. Unos días me levanto creyendo que es lo que quiero y en cambio otros no parezco tener ni la más remota idea de lo que significa querer algo. No puedo pasarme la vida decidiendo sobre la marcha lo que voy ha hacer por mi mismo y qué cosas dejaré a manos del karma. A veces es mejor pensar un poco y, lo hago a menudo pero, casi nunca utilizo esas conclusiones para nada útil o lógico. A veces me muero y a veces me mata. A veces me derrito y otras me quema.

Hay momentos en los que creo que me rodeo de gente a la que puedo enseñar algo por la simple razón de no estar dispuesto a que aprendan sobre mí. Quizás me obsesione demasiado la idea de tener algo que ofrecer, de querer ser útil, práctico, etc...

El rechazo nunca fué una opción. Al menos no ha sido una opción que yo haya estado dispuesto a contemplar pero, creo que va siendo hora de dejarse de gilipolleces. Cuando la respuesta es si o no, todos buscamos refugiarnos en la tercera opción "ignorando" que esta última, no es ni siquiera una opción. Sólo es como el botón del pause...



" Tu peor enemigo a veces puedes ser tu mismo. "





germaN