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sábado, 26 de julio de 2008
Me paso 23 horas al día queriendo hacer cosas. Quiero hacer esto, tengo que hacer lo otro... Y en el tiempo que transcurre entre pensamiento y pensamiento, cuando me dá por fijarme en la gente que me rodea, voy viendo como cada uno va haciendo sus cosas. Esas que querían, debían, necesitaban o jamás pensaban hacer. A mi me da envidia. Dicen "los entendíos" que se llama envidia sana pero, yo no le veo la salud. Me siento tan incapaz a veces, y con tanta hambre... Y lo único que consigo en esos momentos es decir, tengo que dejar de pensar tanto y actuar más. Si mucho larala mucho lerele. Y a la larga me doy cuenta de que esa actitud solo me lleva ha querer hacer cosas que quise hacer antes, y no hice.
Es muy frustrante verlo desde dentro. Pero claro, todo se ve más claro cuando es tu problema. Y para los demás... bah! ellos lo ven muy fácil, ya que no es su sangre la que se va llenando de mierda.

A veces pienso que soy así. Que será mejor resignarse a vivir con ello, a nunca terminar. A veces pienso que soy incapaz de limitarme a "hacer" o a "no hacer", que mi vida se basa en dar vueltas entre el si y el no para terminar siempre sin respuesta. A veces pienso que debo esforzarme por cambiar. Pero eso. A veces pienso, a veces pienso...



no moRe!