Ni una obra de arte más. Ni para mi, ni para nadie. Sólo verdades. Nada de intereses creados. Y quien mire de reojo buscando algo más, que su dios lo ampare. Nada de volver a volver, nada de revolver ni de devolver. Y que las cosas huelan a la nariz de cada uno. Porque solo así puedo salir sin tener miedo.
Y que siga siendo así. Cada mono con su anís...
germaN
